Tu primer dossier: una selección que se entiende
Un dossier no tiene que contener toda tu trayectoria. Tiene que permitir que una persona entienda qué haces y evalúe una propuesta sin buscar los datos que faltan. Haz una versión base y adapta la selección a cada destino.
Empieza por el destinatario
Una residencia puede pedir un proyecto por desarrollar. Una exposición necesita entender qué obras existen, cuánto espacio requieren y cómo se presentan. Un posible comprador necesita imágenes fieles y datos claros. No uses el mismo documento para las tres situaciones.
Lee las instrucciones del destino antes de diseñar. Si fija número de páginas, peso del archivo, idioma o anonimato, esas condiciones tienen prioridad sobre cualquier plantilla.
Una estructura de seis partes
- Portada: nombre artístico, título del proyecto y una imagen que lo represente.
- Presentación: un texto breve sobre qué investigas y cómo trabajas.
- Selección: entre seis y diez piezas, si las bases no indican otra cantidad.
- Proyecto: qué propones hacer o mostrar y qué necesitas para realizarlo.
- Trayectoria: formación, experiencias y exposiciones relevantes, sin inflar méritos.
- Contacto: un correo que consultes y un enlace que funcione.
Elige obras que dialoguen entre sí. Una pieza vistosa que no encaja puede debilitar la lectura del conjunto. Si estás empezando, una selección breve y honesta es suficiente; no inventes una biografía para llenar espacio.
Cada imagen necesita una ficha
Anota título, año, técnica, soporte y medidas. Mantén siempre el mismo orden de dimensiones e indica si incluyen marco. En una instalación, explica las dimensiones variables; en un díptico, las de cada panel y cómo se disponen.
Añade detalles cuando aporten información sobre materia o construcción. Evita repetir el mismo encuadre. Si incluyes una simulación de montaje, márcala como tal. No permitas que sustituya a la documentación de la obra.
Escribe sin esconderte detrás de palabras grandes
Prueba con cuatro preguntas: qué observas, qué haces con ello, qué decisiones tomas y qué puede encontrar el espectador. Un texto útil puede explicar una tensión o una búsqueda sin imponer una interpretación.
Lee el resultado en voz alta. Si no utilizarías una frase al hablar de tu trabajo con alguien, revisa si aporta algo. Elimina afirmaciones de prestigio que no puedas demostrar y deja que las imágenes hagan parte del trabajo.
Revisión antes de enviar
Abre el PDF en un móvil y en un ordenador. Comprueba que el texto se lee, las imágenes no se deforman y los enlaces funcionan. Usa un nombre identificable: Apellido_Proyecto_Dossier.pdf. Guarda una copia de la versión enviada con fecha y destino.
Pide a una persona que localice una técnica, una medida y tu correo en menos de un minuto. Si necesita ayuda, mejora la estructura. Después verifica el límite de peso y el nombre exigidos por la convocatoria.
Una presentación breve que puedes adaptar
Hola, soy [nombre] y trabajo en [disciplina]. Os presento [proyecto], una serie sobre [pregunta concreta]. Creo que puede encajar en [programa o espacio] por [motivo específico]. Aquí podéis ver una selección y sus datos: [enlace]. Gracias por vuestro tiempo.
Personaliza el mensaje y respeta los canales de recepción. Guarda las respuestas y fechas en una tabla. Un dossier no queda terminado para siempre: mejora con cada uso.
Mhatiz Gallery
Grego & Raúl Rodríguez




